
Las aguas florales contienen aceites esenciales y numerosos oligoelementos procedentes de la planta. No son
irritantes para la piel, y son muy convenientes para niños y bebes dado
que su limitada concentración en moléculas aromáticas minimiza los riesgos. Las aguas florales son utilizadas
por vía cutánea en pediatría y
para las personas sensibles, cuando la utilización de aceites
esenciales puros está contraindicada. En el cuidado de la piel, son un complemento ideal
de los aceites esenciales, usandolas como tónicos para limpiar y cuidar
la piel. Para reforzar su eficacia, es posible añadir algunas gotas de
aceite esencial al agua floral, a condición de agitar bien la mezcla
antes de usarla. Las aguas florales no son hidratantes por lo tanto se
aconseja aplicar a continuación una crema o un aceite vegetal. No
contienen conservantes. <br>Las aguas florales o hidrolatos aromáticos
deben conservarse fuera del calor y de la luz.
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